Este ensayo es un oxímoron, es mi pequeño y gran álbum de fotos. Pequeño, son una serie limitada de 22 diapositivas y 1 audiovisual. Y grande, en él está contenida la historia de mi abuelo, la mía, la nuestra, el gusto que nos une.
Lo que hoy es un ensayo audiovisual, ayer fue un libro, anteayer una tesina y antes de anteayer fue un hallazgo en la búsqueda por mi identidad.
Es que, si hago historia, encuentro que este ensayo nace de una decisión de investigar, reconocer y afirmar una parte de mi identidad, “indagando sobre los lazos que vinculan lo tangible con lo intangible”, como lo definió Gabi Muzzio en el prólogo del libro donde publiqué por primera vez esta serie de imágenes.
Raúl es mi abuelo. Él es el testigo más antiguo que tengo. Hablando con Agustín González -en el momento en que me ayudaba a escribir la tesina-, me decía que nuestros mismos familiares, a medida que las generaciones nuevas van avanzando, se van olvidando de nosotros. En su recuerdo estamos todavía contenidos, ¿pero con su olvido?, ¿o con su pérdida?
Pienso una y otra vez, para encontrar alguna respuesta, en las abuelas, en mi abuelo. No nos vamos a caer de su memoria, ni nos vamos a olvidar de ellas, de su búsqueda, de su lucha, porque el modo que han tenido de desandar el olvido fue transmitir, trasvasar, hacer pasar algo de un lado al otro de la frontera generacional. Y esa transmisión, en nuestros días, está en gran parte materializada en fotografías, a través de álbumes y rollos de película, de negativos y diapositivas. Quizás es por eso que, primero, hice de un álbum familiar un libro, y, luego, de un libro fotográfico un ensayo audiovisual.
Retomo algo del inicio para terminar con algunas preguntas: ¿Cómo se enlazan lo tangible con lo intangible de una historia? ¿Qué importancia revela la materialidad y la conservación de la fotografía como posibilidad de construir relatos identitarios? O, como preguntaba Fontcuberta, ¿cómo seguir documentando algo que se desvanece?, ¿con qué otros modos de conservación que no suponga una inmediata obsolescencia programada? Las fotografías que vertebran este ensayo llegaron a mí por una verdadera contingencia, ¿pero podría solo el azar hacerme llegar este tesoro sin el gesto de amor de alguien que me antecede?
Lo que hoy es un ensayo audiovisual, ayer fue un libro, anteayer una tesina y antes de anteayer fue un hallazgo en la búsqueda por mi identidad.
Es que, si hago historia, encuentro que este ensayo nace de una decisión de investigar, reconocer y afirmar una parte de mi identidad, “indagando sobre los lazos que vinculan lo tangible con lo intangible”, como lo definió Gabi Muzzio en el prólogo del libro donde publiqué por primera vez esta serie de imágenes.
Raúl es mi abuelo. Él es el testigo más antiguo que tengo. Hablando con Agustín González -en el momento en que me ayudaba a escribir la tesina-, me decía que nuestros mismos familiares, a medida que las generaciones nuevas van avanzando, se van olvidando de nosotros. En su recuerdo estamos todavía contenidos, ¿pero con su olvido?, ¿o con su pérdida?
Pienso una y otra vez, para encontrar alguna respuesta, en las abuelas, en mi abuelo. No nos vamos a caer de su memoria, ni nos vamos a olvidar de ellas, de su búsqueda, de su lucha, porque el modo que han tenido de desandar el olvido fue transmitir, trasvasar, hacer pasar algo de un lado al otro de la frontera generacional. Y esa transmisión, en nuestros días, está en gran parte materializada en fotografías, a través de álbumes y rollos de película, de negativos y diapositivas. Quizás es por eso que, primero, hice de un álbum familiar un libro, y, luego, de un libro fotográfico un ensayo audiovisual.
Retomo algo del inicio para terminar con algunas preguntas: ¿Cómo se enlazan lo tangible con lo intangible de una historia? ¿Qué importancia revela la materialidad y la conservación de la fotografía como posibilidad de construir relatos identitarios? O, como preguntaba Fontcuberta, ¿cómo seguir documentando algo que se desvanece?, ¿con qué otros modos de conservación que no suponga una inmediata obsolescencia programada? Las fotografías que vertebran este ensayo llegaron a mí por una verdadera contingencia, ¿pero podría solo el azar hacerme llegar este tesoro sin el gesto de amor de alguien que me antecede?





























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