Acción y efecto de aparecer
El futuro es blanco.
La niebla se expande
en el vértice del crepúsculo
como la música de un órgano.
Un cartel dice: ceda el paso,
como si pudiera elegir…
Yo no me muevo.
Sé que el tiempo pasa porque el ojo distingue
con paciencia algunas sombras
que vuelve casas, pájaros, río, criatura.
A veces pasa al revés
la nitidez extraña las cosas.
La luz narra lo que la oscuridad imagina.

En un desparramo
Dirás mi nombre, pedirás por mí.
Yo voy a entrar al desastre, segura
te tomaré la mano, diré:
no tengas miedo.
Sabremos que tu casa dejará de existir
y diré otra vez, impoluta: no tengas miedo.
Seré útil, necesaria
armada del artificio preciso para sentir
dolor y transformarlo en otra cosa.
Las actrices hacen
de las despedidas
un único acto.
Creo que voy a poder
ese será mi trabajo
estar.
Las amigas
Afuera alguien recupera una casa y pregunta
quién vive, quién es.
No te distraigas.
No sos esa desconocida que se deja convidar
por la soledad del otro.
Te quedas acá
junto a las que inmolaron sus vidas en la tragedia personal.
De la sangre, ellas hacen ramas
que llegan hasta el borde entornado
de una puerta desnuda,
su música abriéndose
es la extrañeza del mundo.
Y cuando canta el misterio: bailan.
¡Y cómo bailan!
Selección de poemas de “Un museo del daño” editado por Perfeito Ediciones en 2026
Link para adquirir Un museo del daño en Perfeito Ediciones:






