LA NOCHE
En la ciudad la noche se prende fuego.
En el pueblo la noche hace caer el sol.
En la ciudad las luces manchan la oscuridad
En el pueblo nos alumbran las estrellas.
Noche puede ser amor;
un pincel que encanta la nada.
La noche se disfraza de párpados
que anulan el reflejo
de la luz en el cuerpo.
Habitar la noche
es saberse desesperado por la negrura
del infinito que captura
los bordes del tiempo.
Vivir la noche es espectar
el brillo de las estrellas muertas.
Nombrar la noche
es cantar un cielo partido.

RUIDO
El lago es mudo.
Tiro la piedra,
se parte un silencio.
Es el ruido lo que crea la existencia
pienso,
mientras rompo el reflejo
de un cuerpo amordazado.

LAGO
Cuerpos de insomnio
reflejan el tiempo en la muerte,
lanzan piedras que
saltan,
salpican,
lalean,
en aguas quietas
de nuestro lago escondido.
Los ritmos astillan el perfecto espejo.
Cada golpecito fragmenta,
desarma,
desfigura.
La eterna mudez muere,
nace una melodía
llega el ruido
se hace de día.
MUÑONES DEL TIEMPO1
Son los muñones
de mi tiempo
los que abrazan
el pálido huracán
de los días.
El eclipse.
La sordera.
La vela.
El algodón.
Me viven.
Al amor le falta una imagen
dónde tiempo existe del sonido
“Pum, pum, pum, pum, pum”
Susurran las velas y los algodones

1 Este poema no forma parte del libro publicado







Me encanta! Muchas gracias